Una foto familiar, la invitación a un evento del barrio o un anuncio para vender una bicicleta no necesitan tener la misma audiencia. Esta guía para configurar la privacidad de Facebook te ayuda a decidir qué compartes, con quién y en qué espacios, sin renunciar a participar en las comunidades que más te importan.
La privacidad no consiste en desaparecer de Facebook. Consiste en crear la experiencia que buscas: conversar con amistades, descubrir grupos, organizar actividades o conectar con clientes, manteniendo el control sobre la información que acompaña a cada interacción.
Antes de cambiar ajustes, piensa en tus públicos habituales. Muchas personas usan Facebook para compartir con amigos y familiares, participar en grupos locales y seguir páginas o creadores. Cada una de esas acciones puede tener una visibilidad distinta.
No existe una configuración perfecta para todo el mundo. Si utilizas Facebook para mantener el contacto con personas conocidas, quizá prefieras que tus publicaciones sean solo para tus amigos. Si además organizas actividades abiertas o tienes un perfil profesional, puede convenirte dejar algunas publicaciones visibles para más personas. La clave es elegir de forma consciente, no aceptar la audiencia predeterminada sin revisarla.
En la aplicación, toca tu foto de perfil o el menú y entra en Configuración y privacidad. Después, selecciona Configuración. En la versión web, abre tu foto de perfil en la parte superior y sigue la misma ruta.
Busca el apartado relacionado con Audiencia y visibilidad. Los nombres exactos pueden variar ligeramente según el dispositivo o las actualizaciones, pero allí encontrarás controles para publicaciones, historias, perfil, etiquetas, bloqueos y la forma en que otras personas pueden encontrarte.
Dedica unos minutos a recorrer cada sección. Es preferible ajustar una opción y comprobar su resultado que cambiar todo de una vez sin recordar qué has elegido.
En Publicaciones, configura quién puede ver las publicaciones que hagas a partir de ahora. Normalmente podrás elegir entre Público, Amigos, Amigos excepto…, Amigos concretos o Solo yo.
La opción Amigos funciona bien para actualizaciones personales y fotografías cotidianas. Amigos excepto… puede ser útil cuando quieres mantener una publicación fuera del alcance de determinados contactos, aunque conviene usarla con prudencia y revisar a quién excluyes. Amigos concretos es una alternativa práctica para compartir algo con un grupo reducido, como familiares cercanos o compañeros de una actividad.
También puedes limitar la audiencia de publicaciones antiguas que antes eran públicas o estaban disponibles para amigos de amigos. Esta acción ayuda a ordenar tu historial, pero tiene un matiz: las personas que ya hayan visto, compartido o guardado una publicación podrían conservar esa información. Limitar publicaciones pasadas mejora el control futuro, no elimina copias que otras personas ya tengan.
Antes de publicar algo nuevo, revisa el selector de audiencia junto a tu nombre. Puedes cambiarlo en cada publicación, incluso aunque tengas una configuración general establecida. Es el mejor momento para decidir si esa foto, mensaje o enlace debe verlo todo el mundo, tus amigos o solo un grupo concreto.
Tu perfil reúne datos que ayudan a otras personas a reconocerte, como tu ciudad, estudios, trabajo, relaciones o fecha de nacimiento. Entra en tu perfil, abre la sección de información y revisa la audiencia de cada elemento.
No toda la información tiene que ser pública para que tu perfil sea útil. Puedes mostrar una ciudad general en lugar de una ubicación detallada, compartir tu trabajo solo con amigos o dejar ciertos campos en Solo yo. La fecha de nacimiento merece una revisión especial: si deseas recibir felicitaciones, puedes mostrar el día y el mes a tus amigos sin hacer visible el año.
Revisa también quién puede ver tu lista de amigos. Algunas personas prefieren compartirla con amigos para facilitar conexiones; otras eligen limitarla para separar ámbitos personales, familiares o profesionales. Ambas opciones son válidas según el uso que hagas de tu cuenta.
Las etiquetas pueden acercarte a conversaciones y recuerdos compartidos, pero también pueden hacer que aparezca contenido en tu perfil sin que lo hayas publicado tú. En el apartado de Perfil y etiquetado, decide quién puede publicar en tu perfil y quién puede ver lo que otras personas publican allí.
Activa la revisión de publicaciones en las que te etiquetan antes de que aparezcan en tu perfil. Esto no elimina necesariamente la etiqueta de la publicación original, pero te permite decidir si esa publicación se muestra en tu espacio. También puedes revisar etiquetas antes de que se añadan a tus publicaciones.
Si recibes una etiqueta que no quieres mantener, puedes quitarla o pedir a la persona que publicó el contenido que lo elimine. Cuando se trate de una situación incómoda o repetida, las herramientas de bloqueo y denuncia están disponibles para proteger tu experiencia.
En los ajustes de audiencia y visibilidad encontrarás opciones para controlar quién puede enviarte solicitudes de amistad. Si buscas mantener una red centrada en personas que ya conoces, limita las solicitudes a amigos de amigos. Si utilizas Facebook para ampliar contactos en una comunidad, una asociación o un entorno profesional, puedes preferir una opción más abierta.
Revisa quién puede buscarte usando tu dirección de correo electrónico o número de teléfono. Limitar estas búsquedas reduce las formas en que personas desconocidas pueden localizar tu perfil. También puedes decidir si quieres que los motores de búsqueda externos enlacen a tu perfil. Desactivar esta opción puede ofrecer más discreción, aunque hará que sea más difícil encontrarte desde fuera de Facebook.
El estado activo merece la misma atención. Si no quieres que otras personas vean cuándo estás disponible, puedes desactivarlo. Ten presente que, al hacerlo, normalmente tampoco verás el estado activo de otras personas.
Las historias tienen su propio selector de audiencia. Antes de compartir una, comprueba si está configurada para Público, Amigos o una audiencia personalizada. Como son contenidos rápidos, es fácil publicar sin detenerse, pero una revisión de dos segundos evita que un momento pensado para amigos llegue a más personas de las previstas.
Los grupos funcionan de forma distinta a tu perfil. Algunos son públicos y permiten que cualquiera vea su contenido; otros son privados y solo muestran publicaciones a sus miembros. Antes de unirte o publicar, consulta el tipo de grupo y sus normas. En grupos locales, de crianza, aficiones o compraventa, evita incluir datos personales que no sean necesarios para la conversación.
En Marketplace, la visibilidad de un anuncio responde a la necesidad de conectar compradores y vendedores. Comparte solo la información necesaria para completar la operación y utiliza la mensajería para coordinar detalles. No publiques direcciones, horarios rutinarios ni datos financieros en un anuncio. Si quedas con alguien, prioriza lugares públicos y condiciones claras.
La configuración de privacidad decide quién puede ver información. La seguridad ayuda a evitar que otra persona acceda a ella. Ambas deben revisarse juntas.
Usa una contraseña única y difícil de adivinar, y activa la autenticación en dos pasos desde el apartado de contraseña y seguridad. Así, además de tu contraseña, se solicitará una confirmación adicional al iniciar sesión desde un dispositivo no reconocido.
Comprueba las sesiones abiertas y cierra aquellas que no reconozcas. Revisa también las alertas de inicio de sesión para recibir avisos si alguien intenta entrar desde un dispositivo o ubicación nuevos. Si has conectado aplicaciones o sitios web a tu cuenta, elimina los que ya no utilices.
Desconfía de los mensajes que te pidan códigos de acceso, contraseñas o datos personales con urgencia. Facebook no necesita que compartas tu contraseña por mensaje para ayudarte con una cuenta. Si algo parece extraño, no respondas ni reenvíes códigos.
Las páginas y los perfiles personales tienen objetivos diferentes. Las publicaciones de una página suelen estar pensadas para llegar a una audiencia amplia, mientras que un perfil permite compartir aspectos personales con el nivel de privacidad que elijas.
Si gestionas una página de un negocio, una organización o una comunidad, revisa quién tiene acceso para administrarla y asigna únicamente los permisos necesarios. Mantén la información de contacto actualizada, responde a los mensajes con criterio y evita publicar datos de clientes, miembros o participantes sin su autorización. La confianza también forma parte de una buena presencia en comunidad.
La privacidad puede cambiar con tus necesidades: una nueva etapa familiar, un grupo que administras, una venta puntual o un proyecto local. Volver a estos ajustes de vez en cuando te permitirá seguir compartiendo, participando y conectando con la tranquilidad de que cada publicación llega a las personas adecuadas.